Menopausia: ¿por qué ahora todo cuesta más?
- Ailin Lamy
- 8 ene
- 4 Min. de lectura
“Nunca me costó bajar unos kilos… pero ahora no hay forma.”, “Siempre he estado a dieta y desde que llegó la menopausia todo ha ido a peor.”, “Estoy más hinchada, más cansada, duermo peor y no tengo la energía de antes.”

¿Te suena? Si eres una mujer de más de 45 o 50 años, es muy probable que sí. Y no, no estás haciendo nada mal. Lo que pasa es que tu cuerpo ha cambiado, y lo que antes funcionaba… ahora ya no. Pero tranquila, porque tiene explicación. Y también solución.
¿Qué le pasa a tu cuerpo en esta etapa?
La menopausia no es solo el final de la regla. Es una transición biológica compleja que puede durar varios años (incluyendo la perimenopausia, que puede empezar desde los 40 o incluso antes).
Durante este tiempo, tus niveles hormonales —especialmente los estrógenos— bajan drásticamente, y esto tiene un impacto enorme en tu cuerpo y en tu salud.
Los cambios más importantes que ocurren:

🔸 Redistribución de la grasa corporal
Antes se acumulaba en caderas y muslos. Ahora empieza a acumularse más en el abdomen, aumentando la grasa visceral, que es la más peligrosa a nivel de salud.
🔸 Disminución de masa muscular
Cada año perdemos músculo si no lo entrenamos. Y menos músculo significa un metabolismo más lento, menos fuerza y más riesgo de lesiones: más dependencia en la vejez.
🔸 Mayor resistencia a la insulina
El cuerpo ya no gestiona tan bien los hidratos de carbono. Aparecen picos de azúcar, más hambre, más antojos… y más facilidad para ganar peso.
🔸 Disminuye la densidad ósea
Los huesos se debilitan y el riesgo de osteoporosis aumenta.
🔸 Problemas para dormir
El insomnio o los despertares nocturnos son muy comunes. Dormir mal altera el hambre, el ánimo y la recuperación.
🔸 Fatiga, cambios de humor, ansiedad
Es normal sentirse desbordada, irritable o sin energía. No es debilidad: es hormonal.
Todo está conectado

Estos cambios se retroalimentan entre sí. Por ejemplo:
El insomnio te hace estar más cansada.
Eso hace que te muevas menos.
Comes lo mismo (o más, porque estás más ansiosa).
Ganas grasa, pierdes músculo.
Te frustras, te castigas, te esfuerzas más… y no ves resultados.
Y acabas pensando que el problema eres tú.
Pero no lo eres. El problema es que estás aplicando estrategias antiguas a un cuerpo nuevo.
¿Y ahora qué?
Lo primero: cambia el enfoque.
Ya no se trata de hacer dieta para perder peso rápido. Se trata de entender qué necesita tu cuerpo en esta nueva etapa.
Y te aseguro algo:
💡 No necesitas comer menos. Necesitas comer mejor.
💡 No necesitas hacer más cardio. Necesitas entrenar mejor.
Qué puedes hacer desde ya
🔹 Entrenamiento de fuerza
Ayuda a mantener el músculo, protege tus huesos, activa el metabolismo y te da fuerza para el día a día. No hace falta pasarse horas en el gimnasio: con 2-3 sesiones bien hechas a la semana, puedes notar resultados.

🔹 Movimiento diario
Caminar, bailar, subir escaleras… lo que sea. Moverte es salud, y más ahora que tu gasto energético basal baja.
🔹 Comer suficiente y con cabeza
No vivas a base de ensaladas y yogures. Tu cuerpo necesita proteína, grasas saludables, fibra, hidratos complejos, hierro, calcio, magnesio…
🔹 Cuidar el descanso
Dormir mal es uno de los mayores sabotajes silenciosos. Si no duermes bien, tu cuerpo está en alerta. Aquí también entra el manejo del estrés, la ansiedad, la culpa…
🔹 Escucha a tu cuerpo, no a las dietas
Lo que te sirvió a los 30, ahora puede no servir. No es flojera, no es culpa, no es dejadez. Es que tu cuerpo ha cambiado, y necesita que tú también lo hagas con él.
⏳ Nunca es tarde… pero cuanto antes, mejor
Este post no es solo para mujeres de más de 50. Al contrario: ojalá más mujeres jóvenes entendieran que no hace falta esperar a notar cambios en el cuerpo para empezar a cuidarse.
Cuanto antes empieces a cuidarte, mejor llegarás a esta etapa.
Cuanto antes empieces a moverte, a comer mejor, a descansar y a conocerte, antes construirás hábitos sólidos que te acompañarán toda la vida. Y cuando llegue esa etapa de cambios hormonales tan potente, estarás mucho más preparada. Tu cuerpo responderá mejor, te sentirás más fuerte, y todo será más fácil.
No se trata de obsesionarse ni de hacerlo todo perfecto. Se trata de construir una base de salud hoy para que mañana no te pille por sorpresa.
Fuentes y lecturas recomendadas
Journal of Clinical Medicine — Cambios en la composición corporal y aumento de grasa visceral en la menopausia. PMC
Estrogens and the regulation of glucose metabolism — Rol de los estrógenos en el metabolismo energético y de lípidos. PMC
Síndrome metabólico en menopausia — Asociación entre menopausia, grasa visceral y resistencia a la insulina. SciELO
Estudios sobre metabolismo y menopausia — Disminución de masa muscular y gasto energético. MDPI











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